lunes, 23 de abril de 2007

Mirador de las Sirenas - Genoveses


Un domingo de lluvia y viento, día perfecto para estar en la cama con un libro, ver DVD o simplemente ver la lluvia. Pero no, aqui cuatro valientes deciden salir para hacer una ruta alternativa. Inicialmente teniamos planeada una por Laujar de Andarax, y nos vimos obligados a cambiarla por el Cabo de Gata.


La ruta la iniciamos desde el conocido mirador de las sirenas, donde aparcamos el coche y nos preparamos para empezar la caminata. Hasta ahora todas nuestras salidas han sido por rutas planas, y lo primero que nos encontramos nada mas salir es la subida a Vela Blanca, donde algún miembro amenaza con darse la vuelta, pero con un poco de sudor, mojados por la lluvia y tras un trago de agua que fue milagroso, llegamos a lo alto. Y ahi se descubre que merece la pena subir. Por un lado tenemos una vista impresionante del faro de Cabo de Gata, y al otro lado se distinguen las playas de la Media Luna, Monsul y se insinua la ensenada de Genoveses, nuestro destino.



Iniciamos el descenso, ya por camino de tierra, con un viento infernal que nos obligo a abrigarnos y acompañado de nubes humedas que nos remojaron toda la jornada (menos a G que tenia un chubasquero que fue la envidia de los demas). Aqui ya marcamos un buen ritmo (incluso comparable al de la Legión) y llegamos en un suspiro hasta Monsul, donde nos recreamos con las vistas ya que Jv no había estado nunca, y para los demas siempre es un placer disfrutarlas.



Continuamos paso hacia Genoveses, parando para disfrutar de la flora de la fauna (el olor a Lavanda es típico de la zona) y de algunos rincones que se tienen que descubrir.


Tras la infinita curva se encontraba Genoveses, y como no, en un día de viento estaba a tope de surferos, windsurferos y flysurferos, todo un espectaculo. Entramos a la playa por la zona del aparcamiento y nos dirigimos hacia los eucaliptus para asi resguardarnos del viento.


Ahi descubrimos el gran secreto de Js, las alitas de pollo con pescado rebozado. Media hora de comida que nos sento a todos genial, ya teniamos acumulados 10Km y era hora de dar la vuelta.


El regreso lo iniciamos por el camino que atraviesa la plantacion de chumberas, de lo mas curioso de la zona. Y volvemos a enlazar con la pista de tierra que tomaremos en direccion a Cabo de Gata para regresar (una opción es seguir dirección San Jose para ver el Molino de Genoveses). Ya de regreso descubrimos los efectos de la comida, y la borrachera que nos genera. En ese estado hasta que empezamos otra vez la subida a Vela Blanca, eso si, esta vez no es tan agotadora como la inicial, pero el peso de los 15 Km ya se notan en las piernas y Js va un poco justo (o roto como el decia). No sin poco sufrimiento llegamos a la cima, nuevo trago de agua y empezar a bajar hasta el coche.
Y no siempre las bajadas son faciles, ahi descubrimos otros musculos de las piernas que tambien se resienten. Aqui ya nos dividimos en dos grupos, por un lado G y Jv van a muy buen ritmo, incluso se pegan una carrera, y por detras Js y el que escribe nos deleitamos con el descenso y los últimos metros de la ruta.

Una ruta muy bonita, y a la larga se agradece que fuese con nubes, ya que no dio sensación de calor.

Los datos:
Distancia: 19 Km 350 mts
Tiempo empleado: 4 Horas 56 Min (reales, sin descanso)
Recomendaciones: Poco peso, invertir en agua, ropa ligera y si hace sol un gorro, y como siempre buen calzado.

5 comentarios:

JaviTo dijo...

Fué muy dura sobre todo la subida de la parte de Cabo de Gata a una colina desde la que se divisaba San José, esa fue tremenda!!!

Pero desde luego valió la pena....

Alguien sabe algun remidio para las ampollas?? Es que un amigo le han salio y me ha preguntao....jeje

Nico dijo...

Bien, llegamos de la caminata y nos encontramos con un par de hermosas ampollas en nuestros pies. ¿Qué hacer?
1º/ En primer lugar, nuestra necesaria ducha, con especial atención al lavado de los pies, como todos los días.
2º/ Desinfección de la ampolla y zonas vecinas con un algodón empapado en Betadine.
3º/ Preparamos una aguja de coser normal y corriente que habremos armado con un trozo de hilo de algodón normal, del que se usa para coser botones. La aguja y el hilo los desinfectamos pasándolos por un algodón empapado en Betadine. Previamente, como es lógico, habremos lavado cuidadosamente nuestras manos con agua y jabón. No las secaremos.
4º/ Tomamos la aguja con el hilo y, sin miedo, atravesamos la ampolla de parte a parte (¡no duele!) hasta que veamos aparecer el hilo. Cortamos el hilo dejando un centímetro aproximadamente por cada parte de la ampolla. Volvemos a desinfectar la zona ¡et voilá!. Ya hemos terminado. Ahora lo que tenemos es un ampolla vacía de la que sobresalen dos trozos de hilo, uno por cada parte.

La ampolla ya no existe ni existirá, porque los cabos de hilo que hemos dejado actúan como drenaje, de manera que no volverá a acumularse líquido dentro de la ampolla.
Ahora hay que prestar mucha atención a evitar que la ampolla se infecte. Para ello cubriremos la ampolla (mejor ex-ampolla) con un apósito (sirve una tirita ancha, que cubra la zona extensamente) y la desinfectaremos diariamente con Betadine.
Podremos comprobar que caminamos perfectamente sin molestia alguna. Se puede caminar perfectamente con los hilos. Si retiramos el hilo comprobaremos que la ampolla vuelve a llenarse, reapareciendo entonces el problema.

Ampliaremos el tema de las ampollas

Gema con una G dijo...

Yo me apunto a la de Tabernas, es bonito llegar al sitio, las agujetas de hoy duelen, si, pero vale la pena, ya estoy deseando que llege el Domingo q viene

JaviTo dijo...

Acabo de venir de la farmacia a preguntar algun remedio para las ampollas y me ofrecian unos parches de silicona (a lo actriz de Holliwood en sus dias de fiestas trasnochadoras para taconazos) que no me pienso poner, y me a dicho que ni se me ocurra pincharme la ampolla que el remedio más eficaz es el liquidillo que lleva dentro que irá curando... bueno pues eso que se lo comentare a mi amigo el de las ampollas.

Nico dijo...

Me parece mucho mas bonito lo de ponerse dos cordeles en la ampolla . . . . .

¿Sera necesario hacerse con un botiquin?