lunes, 11 de junio de 2007

URBA - CASTILLO GUARDIAS VIEJAS 10/06/07

Como corresponde a cada Lunes por la mañana voy a describir la etapa de ayer Domingo. A priori la propuesta parecía a la vez difícil y facilota por ser entera en llano. Pero ha tenido algunos detalles que la han hecho algo más dura de lo esperado; mosquitos asesinos, bastante sol y demasiado paseo marítimo.

Como es habitual fijamos un punto de reunión bien temprano, y como es costumbre en nosotros, empezamos la etapa una hora mas tarde de lo planeado, y es que todos no entendemos lo mismo por edificio Aruka, y las bodas pasan factura (a unas mas que a otros, y si, lo digo por ti E). Bueno, hemos contado con la participación de dos nuevos miembros, que en realidad son solamente uno o mejor dicho una/s. Por lo que en esta etapa hemos sido Jv, Js, G, un servidor y la participación de I con T.

Punto de partida, el final de la Urba de Roquetas, y primera sorpresa, teníamos 200 mil millones de mosquitos para recibirnos y el Sr Autan para alejarlos, como en etapas que ya conociamos G y mi persona, empezamos en dirección a al faro, con Js y yo destacados abriendo, y por detrás los demás. Con buen ritmo y animadamente, la verdad que andar por aquí es una gozada y se hace bastante grato, de entre todos los caminos recorridos le tengo un especial cariño a este tramo.
Los primeros siete Km, hasta el faro, los recorremos de momento, todos animados y contentos de que la etapa parece bastante fácil. En cuanto a la señalización poco que indicar, esta muy bien indicado y sobre todo se ve el faro en el horizonte y no tiene perdida. Eso si, para disfrutar algo mas nos pegamos a las salinas para ver los Flamencos, que en esta epoca han aumentado bastante su población. Js disfrutaba viendo las Garzas, Jv con su catalejo nos permitió disfrutar a todos de los flamecos (ole los flamencos chulos) e I con T poco a poco descubre que no es un paseo y que tenia que haber traído comida, y algo más de agua ya que son dos bocas. Llegamos al tramo mas exigente de la ruta, físicamente hablando, los últimos 500 mts al faro son por un camino de arena, Jv: “andar por la arena es lo peor”. La ruta se presenta algo mas dura de lo pensado.
Pasado el Faro, empezamos a alejarnos del mismo por un camino asfaltado, dando paso mas adelante a otro camino que bordea la Reserva Natural, y ya todo el trayecto hasta Almerimar será esa la constante del camino, mantenernos en el límite. Cruzamos por el mismo camino las salinas, y la verdad, se ven mejor de lejos. Es increíble el olor que desprendían en esta época. Nos movemos ahora durante unos 200 mts paralelos a la carretera para posteriormente seguir por un camino de tierra que va pegado a los invernaderos. Este es el trozo mas deslucido, ya que el seto de la izquierda es lo suficientemente alto como para tapar nuestra vista, y a la izquierda los invernaderos no son un paisaje muy agradecido.

En este punto Jv nos informa que vuelve el dolor que se iniciase en la bajada a Dalias, y que mas adelante ese mismo dolor me aparecerá a mi también. Bueno, pero por el momento llegamos al fin al final de los invernaderos, un buchito de agua y entramos en lo que para mi fue la gran sorpresa de la jornada. Una zona desconocida de Almería, creo que para los demás también, nos ofrece sus encantos y valla si los tiene. Una gran población de Flamencos, y el sonido espectacular de todos los pájaros graznando. Ya al fondo tenemos Almerimar, y si, ya esta comprobado se puede llegar desde Roquetas a Almerimar andando. Por desgracia la primera imagen son gruas, gruas y alguna que otra grua.

Cuando el hambre ya empezaba a hacer mella, por fin llegamos al paseo marítimo de Almerimar, en principio tan bien recibido como ausente de cualquier sombra. Y que mejor que la ducha de la playa para refrescar la cabeza y seguir hasta encontrar un pequeño parque para disfrutar de un picnic en el césped bajo unas palmeras, nos faltaba el mantel a cuadros (y comida para I con T, pero Js siempre previsor y dueño de dos bocadillos compartió su comida, un buen hospitalero).


Ahora toca atravesar Almerimar, tarrina de helado en mano, para seguir por su paseo marítimo hacia Guardias Viejas. Y aquí es donde descubro que andar por superficies duras no es muy grato para los músculos. Paseo y mas paseo marítimo, un poco cansado hasta para T que la pobre ya no se tenia en píe. Llegamos al antiguo camping, y me da un poco de cosa verlo en ese estado, máxime cuando recuerdo que ha sido durante mucho tiempo uno de los mejores de la provincia. Y mira tu por donde, gracias a que en el grupo van tres prevencionistas, decidimos atravesar las obras.

Mas y mas paseo marítimo, y el castillo al fondo. Ya nos acercamos al fin de la etapa, I con T, G y un servidor vamos de avanzadilla, Js y Jv se quedan un poco rezagados. Y es que Jv en cada paso recuerda su lesión y las ampollas que se están gestando poco a poco. Por fin llegamos a la carretera que nos sube a Guardias Viejas y al castillo, tenemos una entrada triunfal en el pueblo (alguien recuerda ver algún lugareño por las calles, yo no). Se tiene que seguir la carretera hasta llegar a un cruce donde se nos presentan dos opciones, tirar en dirección norte (El Ejido) o seguir atravesando el pueblo. En este caso tomamos la opción dirección norte. Aquí, I con T, Jv y servidor vamos algo tocados y sorprendentemente Jv y G tiran con fuerza hasta el castillo. Este camino tiene aproximadamente unos 500 mts hasta que encontramos otro a la izquierda que nos anuncia ya el castillo de Guardias Viejas.

Y ya por finnnnnnn, llegamos al castillo, subimos y nos relajamos sentados en sus muros.

ETAPA CONSEGUIDA. Un nuevo Paso, una nueva Zancada y un nuevo Salto.

Los Datos:

Distancia de 25 Km

Sin desnivel

5 Horas 30 min andando (paradas aparte)

Recomendamos prismáticos y autan

lunes, 28 de mayo de 2007

Ruta CELIN - CASTALA - CELIN

Buscando una palabra que defina esta etapa me quedo con dos expresiones: “zigzag” y “vamos a tomar una cerveza, o un refresco”.

La etapa la empezamos en la plaza de Celín, un lugar recóndito del que muy poca gente ha oído hablar pero que existe para mucha gente. Desde este pueblo famoso por su arroyo nacen varias rutas de senderismo, y puedo asegurar que todas ellas son de un grado de dificultad alta, a tenor de las exigencias físicas. En este caso nos dirigimos hacia Castala, más concretamente a la zona conocida como Área Recreativa de Castala.

La ruta se inicia entre invernaderos, acompañados de las moscas y olores típicos, subiendo por lo que pensábamos que era duro en un principio, llegamos a las faldas de la sierra. Aquí tenemos dos opciones para empezar o bien tomar la ruta que sale por la izquierda, o bien tomar la que inicia con una subida mas dura que sale a la derecha, esa senda discurre entre pinos y es muy espectacular, pero a la vez es de una dureza extrema. Aún lo recuerda mi uña, que hace 5 años sufrió esa misma bajada. Optamos pos tomar en todo momento el camino mas corto, la etapa es de ida y vuelta, y no esta la cosa como para regalar Km.

Y aquí, aquí empieza la etapa, las primeras gotas de sudor hacen su aparición, G y E descubren que las señoritas también sudan. Js vuelve a ser Galdalf, y Jv confirma su condición de gran escalador. La subida no es especialmente dura (comparada con la que nos espera) pero nos coge de inicio y el cuerpo aun no era consciente de que estábamos haciendo una etapa de senderismo.

La subida son 5 Km, que conforme avanzan se nos hace mas llevaderos, hasta que llegamos al cruce con otro sendero que viene por la derecha, y se unen los dos en dirección Castala, avanzamos ahora a buen ritmo, y ya por fin, disfrutando de las vistas sobre El Ejido y Berja. La ruta no presenta complicaciones en cuanto a la dirección que llevar, puesto que los caminos están bien delimitados, y en cada cruce se encuentra un mapa de los senderos. La única pega, y es a titulo personal, es que deberían estar algo mejor cuidados, se nota que en algún momento intereso ponerlos en funcionamiento y acondicionarlos, pero la erosión y algunos desprendimientos se hacen notar.


Continuando por la ruta otra vez se incorpora a nuestro camino un camino que viene desde lo mas alto de la sierra y sigue ahora la misma dirección que nosotros. Así, entre pinos, romero y retamas en flor llegamos al punto donde tenemos que iniciar el descenso que nos lleva hasta el área recreativa. Aproximadamente llevamos unos 8 Km. El descenso es complicado, de los que pueden dar algún que otro susto al mas experimentado, y alguna torcedura al mismísimo Gandalf, pero esas botas se agarran bien al tobillo y no dan lugar a daños mayores. Es largo y muy exigente físicamente y en mi opinión el gran causante de las agujetas que tendríamos posteriormente.


Nos encontramos con varios desvíos que siempre se tiene que seguir el camino que no esta señalizado, o lo que es lo mismo, se indican los desvíos y seguimos el principal. Y tras unos dos Km de bajada llegamos al Área Recreativa de Castala. Un lugar donde todos hemos estado con el colegio en nuestros años mozos, pero que a mi en particular me decepciono un poco el ver el estado en que se encontraba. Fruto de miles de barbacoas, los pájaros tenían que apartar las colillas para poder buscar algo de comida, la fuente que tan anunciada era en las señales, esta seca. Y el área en conjunto ofrece una imagen descuidada.


Pero siempre existe un PERO, y aquí ese punto lo puso la TABERNA, que con su maquina de golosinas de hace mil quientos años nos retrocedía en el tiempo y nos invitaba a tomar algo. Y vaya si lo tomamos, menudo homenaje nos dimos. Apareció el Homer que llevamos dentro y nos tomamos unas cervezas en un bar de lo mas peculiar, pero he de decir, que a la vez guardo un buen recuerdo de ese momento. Y de la borrachera que pillamos en un momento. Luego a comer a una de las mesas del merendero, ver a Jv disfrutar tanto del sitio que hasta se permitió el lujo de rodar por el suelo, y reposar un poco las cervezas y/o refrescos.

Algo nos hacia intuir que si una bajada es dura, y teniendo en cuenta que tenemos que volver por donde mismo hemos bajado, esa subida es posible que también sea algo durilla. Esas sospechas se confirmaron muy pronto, y se convirtieron en algo muy peculiar y nunca visto hasta el momento. En rezos a los árboles. Y es que llegar a un árbol y poder apoyarte a dedicarle unos jadeos fue nuestra principal actividad en los primero 500 mts.


Aquí se parte el grupo, Jv y Js inician su propia subida a su ritmo, y por detrás G, E y un particular iniciamos la nuestra, que tenia mas paradas que el tren a Barcelona. Según E y G, se estaban enfrentando a la peor subida de sus vidas (algo exageradas las dos), llegando a plantearse seriamente pedir ayuda protección civil. Pero poquito a poco, jadeo a jadeo, parada a parada, y con la esperanza de encontrar la cima tras la siguiente curva, avanzamos bastante y se subió, ya lo creo que se subió. Viva el Zigzag.

Que alegría, que alboroto, ya hemos terminado lo peor. ¿Seguro?, pues no, no fue así. De aquí se sale a un ritmo alto, donde G, Jv y E imponen su condición de culorapidos, mientras que por detrás Js y un particular optamos por un ritmo algo mas pausado. Ahora que estábamos en la parte alta la ruta es bastante fácil, y no me quería ir de ahí sin disfrutar durante 5 minutos de silencio y del canto de los pájaros, por lo que me detuve y me senté a echar una foto donde quise reflejar el sonido de la sierra.


Otra vez en el camino encuentro a Js en primer lugar, marcando su propio ritmo lo cual le protege de posibles fisuras o lesiones musculares, y mas adelante nos esperaban los demás. Aquí volvemos a estructurar los grupos y me dispongo a imponer un ritmo fuerte acompañado de G, hasta llegar al cruce con otro sendero donde tenemos que elegir el camino a seguir, y optamos por el que hemos vuelto, y menos mal que así lo hicimos ya que a Jv le paso factura en mi opinión la bajada a Castala, y querer seguir el paso de G y E una vez realizada la subida.


En estas condiciones nos disponemos a realizar la bajada de los últimos 5 Km, donde Js se queda algo rezagado e intento sacarle una foto a contraluz, pero la batería me juega una mala pasada. Y ya sin el aliciente fotográfico me centro en bajar y encuentro a mi paso la cara desencajada de Jv con su lesión que le molestaba bastante para andar. Y poco a poco, llegamos por fin al camino de asfalto, donde hacemos un alto en el camino para recuperar a Jv y llegar en un paso a Celin, un descanso en la fuente y ruta completada.

Los Datos:
Distancia: 21 Km
Tiempo Estimado: 5 Horas 20 mín (de camino) en total fueron casi 8 horas (cervezas incluidas)
Dificultad: Alta

lunes, 7 de mayo de 2007

Laujar - Monterrey

Etapa esperada, etapa retrasada en dos ocasiones por la lluvia. Y por fin la hemos completado. Esta vez ha sido con menos miembros en el camino, pero igualmente de acompañados.

La etapa la hemos iniciado en el restaurante que se encuentra en la recta que va desde Laujar a Fuente Victoria. Iniciamos a las 11 de la mañana aproximadamente, con buen tiempo y con buen ánimo. Primero recorremos el trayecto por la carretera hasta el desvío para las Villas de Laujar, donde ya proseguimos ascendiendo el río (dirección al camping). Y aquí tenemos nuestra primera sorpresa de la mañana, contra las indicaciones de G que nos quería hacer retroceder, seguimos adelante. Eso si, preguntando primero en el camping si se podía llegar hasta el área recreativa de Laujar. Y mira por donde tenemos un voluntario para guiarnos, una Pointer, que nos guía con sumo cuidado hasta el inicio de la ascensión (la perra no es tonta y ahí se da la vuelta). Nos encontramos con un puente, por llamarlo de alguna manera, construido con tres palos mal puestos. Aquí un servidor y Js nos vemos obligados a quitarnos el sombrero ante G y su forma de cruzarlo (con su previo aviso de que ella no cruzaba por ahí). Y un poco mas adelante, guiados por nuestra nueva guía, esta si que era profesional, llegamos al área recreativa.



La senda la iniciamos cruzando el río por la parte que no indicada, para enfrentarnos a la gran subida, la gran cuesta, la que mas nos hizo sudar y exclamar: “La ruta del río también es bonita”. Pero ante el grito de animo de Js, “Vamos, que no es en zigzag” nos decidimos a emprender la subida, y a empezar a darnos cuenta que a nuestros gemelos no les hace tanta gracia subir por esas pendientes.



A continuación llegamos a una nueva senda, esta ya es mas amplia y podemos andar mas cómodamente. Tenemos que seguirla en sentido ascendente. Hacemos la prueba de seguir el camino con palos fabricados, pero el único que lo aguanta es Js (que por momentos toma la personalidad de Gandalf con su bastón). Continuamos la senda y ahí nos damos cuenta de lo que estamos haciendo, nuestras maldiciones se convierten en exclamaciones de asombro, ya que en el primer recodo de la nueva senda tenemos unas vistas increíbles del camino que vamos a realizar y del que ya tenemos recorrido. Algo realmente sorprendente, y las gotas de sudor han merecido la pena. Y la fecha ha sido fabulosa, en primavera, con el Romero en flor, una delicia para la vista y el olfato.



Tenemos que seguir el camino hasta encontrarnos con una valla metálica que rodea el vivero de Monterrey (donde nosotros solamente vemos cabras). Y al llegar a la valla la bordeamos por el camino en sentido ascendente hasta llegar a la pista forestal. Donde hacemos el primer descanso oficial y nos tomamos las ya famosas barras de chocolate de Js.


La pista forestal la tenemos que seguir en su sentido ascendente, primero pasaremos una curva donde nace a nuestra derecha una nueva pista, que ahora no le prestaremos atención, y a unos 75 metros mas adelante nace una senda que hay que estar muy atentos para verla, en este caso tomando la personalidad de Trancos y su facilidad para ver rastros no se me escapa. Es un atajo que nos lleva hasta el refugio de Monterrey. Y ahí volvemos a vivir nuestra segunda sorpresa, tenemos todo a nuestra disposición. Sensación de sentirnos privilegiados por estar allí, por tener reservada la mejor mesa del merendero y disfrutar de nuestras viandas.


Una vez repuestas las fuerzas volvemos por nuestros pasos hasta aquel camino que no le hicimos caso anteriormente, e iniciamos el descenso por el hasta llegar a una balsa (en ese momento vacía) y tomar la senda que nace junto a la acequia por la derecha. Frodo en todo este descenso nos pregunto “seguro que es por aquí”. Y aquí sufro en silencio mi tendiditis en la ingle, la cual no confesaré hasta llegar al río. Seguimos la bajada por la acequia hasta llegar nuevamente a la valla del vivero y en esta ocasión seguirla hasta llegar al una nueva senda que empieza a su izquierda, donde encontramos unos árboles grandes y hermosos.



Ahora seguimos bajando por el camino, y en el segundo cruce tomamos a la izquierda para ver el barranco del Horcajuelo y del Aguadero. Y ya tomamos la senda de la hidroeléctrica, que nos lleva al río, el cual cruzamos por un puente precioso, y ayudados por un cable de acero subimos hasta la antigua acequia que canalizaba el agua. La cual ha sido habilitada para los senderistas. Esta parte a mi parecer es la que mejores instantáneas nos deja. Un paisaje precioso que nos hace apuntarnos esa senda para hacerla en otra ocasión en su integridad. Seguimos el camino, y tenemos el percance de Js y su tobillo que nos pone en alerta sobre los riesgos de los descensos, hasta llegar al cruce con la senda del Aguadero, por cual tenemos que seguir el descenso.


Este descenso se nos hace un poco largo, un TRUENO se siente diferente cuando estas en medio de la sierra, y ya lo creo que lo aprendimos. Nos empezó a llover y mas teníamos que apretar el paso. Mal momento para que Trancos equivocase el camino, pero solo fue un pequeño error de 10 min. Finalmente llegamos al río y ya solo tenemos que seguirlo en su sentido descendente a toda marcha, espoleados por la lluvia, hasta el pueblo de Laujar, donde tomamos la carretera nuevamente hasta el coche, donde un grato café caliente y ropa seca nos esperaban. Muchas gracias a los hospitaleros que nos atendieron.

Los Datos:

- Distancia: 15 Km
- Dificultad: Media
- Duración: 4 Horas de camino (añadir descansos)
- Paisaje: Increíble – Realmente hemos conocido un nuevo rincón de Almería